Liga Profesional

El 1x1 de River: la consagración de Julián Alvarez y mucho más

El "9" tuvo el Superclásico que todo futbolista distinto debe gozar, acompañado por varias individualidades de nivel más que interesante, entre ellas el pibe Santiago Simón, el gran acierto de Marcelo Gallardo. 

Por Enrique Gastañaga

Julián Alvarez celebra en el Monumental y Nicolás De la Cruz corre para disfrutar junto a él. El "9" la rompió y el uruguayo siempre la pidió y aceleró.

Julián Alvarez celebra en el Monumental y Nicolás De la Cruz corre para disfrutar junto a él. El "9" la rompió y el uruguayo siempre la pidió y aceleró.

Franco Armani (6). Fue casi un espectador. En el gol de Zambrano, no tuvo responsabalidad y casi la saca.

Milton Casco (7). Clave en especial en el primer tiempo. Interceptó en el segundo gol y le puso una linda pelota a Simón, con quien armó una buena sociedad por la derecha. 

Robert Rojas (7). Seguro y con timming en todas las situaciones contra Orsini primero y con Vázquez al final.

Paulo Díaz (6). Una producción correcta, sin problemas.

Fabrizio Angileri (7). Uno de los tantos símbolos del hambre ofensivo de River. Siempre al ataque, al frente por la banda. El palo le negó un golazo de tijera.

Santiago Simón (8). Gallardo apostó por el pibe y él le dio movilidad, naturalidad y verticalidad. Además, asistió en el segundo gol. ¿Se ganó la titularidad?

Enzo Pérez (7). Recibió una justa amarilla por ir con la pierna alta a los cuatro minutos. Que Boca se quedara con uno menos lo ayudó a recorrer el partido sin problemas, sin exponerse a la roja. Nunca se relajó marcando dónde River debía presionar. Una vez dejó a Carrascal mano a mano con Rossi.

Nicolás De la Cruz (7). Aunque le faltó algo de precisión en la finalización de algunas jugadas, buscó la pelota por todas partes e intentó cambiar el ritmo siempre, algo clave para quebrar a un Boca ultradefensivo tras la expulsión.

Agustín Palavecino (6). Una tarea criteriosa, activo. Rojo le convirtió la falta de la segunda amarilla y consecuente expulsión. Luego, salió con una molestia física.

Braian Romero (5). Sólo estuvo 33 minutos en cancha. Una dolencia en un aductor lo obligó a salir. Hasta ahí no había pesado cerca del área de Boca, aunque un arranque rápido había derivado en una falta de Rojo y su primera amarilla.

EL MEJOR: JULIÁN ALVAREZ (9). El Superclásico consagratorio que todo futbolista distinto suele disfrutar. Rompió el partido y despedazó la idea de Boca, justo cuando un ratito antes se había quedado con uno menos. Un golazo que él mismo armó quitando y frenando de repente ante Campuzano y que definió con un derechazo bombeado por arriba de Rossi. En el segundo, exhibió intuición y oportunismo. Después, el despliegue habitual, haciéndose sentir en cada acción.

Jorge Carrascal (5). Desperdició sus 50 minutos superclásicos y despertó murmullos. Reemplazó a Romero, arrancó bien, pero luego encadenó imperfecciones en el cierre de las jugadas y en algunas decisiones. Además, desperdició un mano a mano claro ante Rossi. Gallardo, vivo, lo sacó junto a Julián Alvarez. Lo protegió en medio de la ovación para la figura.

Benjamín Rollheiser (7) Ingresó por Palavecino y lo hizo muy bien. Jugó algo más de medio hora y metió un par de pelotas interesantes que por muy poco no terminaron en gol. 

Matías Suárez (-) y Leonardo Ponzio (-). Sustituyeron a Alvarez y Carrascal. Jugaron apenas ocho minutos.

Marcelo Gallardo (8). Volvió a sorprender con la formación. Sus dos apuestas, Simón (en especial) y Palavecino, vaya si le dieron resultados. Apostó a jugar con esa idea inicial, aunque recién el equipo fluyó tras el gol de Julián Alvarez. Eso sí, siempre mandó a River a presionar bien arriba.

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